Los bichos van a la escuela

Hace unos días se puso en contacto con jardín y natura una profesora de la escuela Jesuitas de Gracia, en Barcelona, pidiendo información sobre uno de nuestros productos.

Estuvimos hablando con ella y nos gustó tanto lo que nos contó sobre el proyecto jardinero que llevan a cabo en el colegio que fuimos con nuestros bichos a visitarlos.

Al llegar a la escuela nos quedamos muy sorprendidos cuando vimos que tienen dos huertos ecológicos chulísimos y que los encargados de que estos den frutos son única y exclusivamente los alumnos. En concreto los de tercero y quinto de parvulario y los de quinto de primaria.

“Plantamos, trabajamos y recogemos” se llama el proyecto y ganó el Premio escuela agricultura y alimentación ecológica, de la Associació Vida Sana y la Generalitat de Catalunya. El objetivo principal de este es acercar al alumno a la parte de la naturaleza que tiene relación con su alimentación y calidad de vida. Para ello, estudian la tierra, crean su propio compost, estudian el clima y la temporalidad de cada alimento.

Los bichos pudieron observar muy de cerca patatas, fresas,  plantas aromáticas, guisantes… “No me lo comí por respeto a la escuela, porque realmente tenía todo muy buena pinta” afirma la mariquita.

Diario de un patio abandonado

Día 25 915

Hoy suman 25 915 días desde que me abandonaron. Sé que hace bastante tiempo que no escribía pero he estado muy ocupado poniendo en orden mi jardín. Ser un patio no es fácil; unas plantas se te cuelan por la parte trasera, mientras otras nacen de debajo del suelo, sin importarles mi intimidad.

Pero bueno, tampoco hay muchas novedades desde el último día, o el anterior, o el otro… ¡Oh! Bueno, sí, se ha instalado una familia de patos, como en los viejos tiempos, entre la pérgola y el limonero. Son viajeros sin rumbo que pretenden quedarse un tiempo a disfrutar de mi encanto, y a cambio, me cuentan anécdotas sobre otros patios como yo…

Emprendieron su largo viaje desde Australia, entre los restos abandonados del SS Ayrfield, en Homebush.

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Los restos del SS Ayrfield en Homebush Bay, Australia

Siguieron hasta Camboya, donde hicieron una pequeña parada en los templos escondidos de Angkor.

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Templos tragados por la jungla, Angkor.

Cruzaron toda Rusia y descendieron el vuelo en Ucrania para poder cruzar por el túnel del amor. Parece ser que es un túnel formado por el paso del tren en una zona de abundante vegetación.

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Túnel del amor, Ucrania

Descansaron en una cabaña de pesca de Alemania. Está perdida en un lago rodeado de montañas, no recuerdan nada más que silencio y paz.

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Cabaña de pesca en un lago, Alemania

Y cruzaron el Atlántico en busca del continente Americano. Encontraron un molino abandonado al oeste de Quebec que les robó el corazón. Dicen que les recuerdo un poco a él por la esperanza que tenemos de ser encontrados de nuevo.

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Molino abandonado. Quebec, Canadá.

Bajaron hasta Colombia y se instalaron en el Hotel Salto. Parece ser que ahí se hospedaban muchos pájaros; conocieron a unos que habían hecho prácticamente la misma ruta.

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Hotel Salto, Colombia.

Y aquí han acabado , en España, explicándome como la Madre Naturaleza reconquista los lugares que el humano olvida. Y con ganas de fiesta y desconexión. Pero ya os digo yo que en la prisión de Fuerte de San Cristòbal lo que van a encontrar es más de lo mismo…

En fin, ¡este soy yo!

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Fuerte de San Cristóbal, Navarra.

 


 

Posavasos que se beben tu refresco

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Sí. Lo que lees: la humedad de tu bebida moja el posavasos y así las semillas beben, germinan y crecen.

Y cuando todo esté tan crecido que no sepas donde apoyar la copa, plantas el posavasos en una maceta con un poco de tierra o directamente en el suelo y a por otro posavasos.

En este vídeo se explica todo muy bien:

De la mesa al huerto y del huerto a la mesa.

¡Así de simple!

Visto en ecoinventos

Pasen y pisen

Podría empezar a escribir como si aún estuviésemos en 2013 pero mi cuerpo de jardinero me pide que os felicite el año, así que antes de empezar con el rollo: ¡feliz año nuevo!

Dicho esto, abro el 2014 con un tema que me ha parecido muy curioso: plantas que pueden ser pisadas. No sé para vosotros pero para mí “pisar” y “plantas“ son como “muerto viviente” o “secreto a voces”, palabras que no pegan ni con cola.

paseíto con plantas de suelo

Pues aunque parezca que no, es que sí. Hay un montón de plantas que han nacido para ser pisadas. Y no solo eso, sino que incluso existe un “grado de pisabilidad”.

¿No os lo creéis? Leed…

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Plantando en el mobiliario de oficina

Literal. Ni encima de la mesa ni al lado de la silla. ¡Dentro de un archivador!

Es cierto que podríais llevarlo a andróminas o pasárselo al becario pero os vais a sentir tan bien cuando os acerquéis al “cajonudo” mueble, le deis un empujón y veáis cómo, vacío, se desploma. ¡Sin miedo! Tumbadlo boca arriba y que empiece el juego…

Huerto archivador

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Sorteamos el libro del momento: “Jardinería para Dummis”

Hace un par de semanas, con motivo del día del libro, nuestros amigos de “… para Dummies” nos regalaron varios ejemplares del recién florecido “Jardinería para Dummies”. ¡Qué majos!

Jardinería para Dummies

Lo primero que pensamos fue “¿para qué tantos libros?” pero rápidamente dijimos “¡los regalamos!”, así que poquito a poco, los iremos sorteando en nuestra página de Facebook. Bien, ¿no? 🙂

Y para que veáis que no me estoy tirando la hortensia, aquí va el primer sorteo.

Os dejo las bases del concurso (lo aburrido del asunto) como comentario de este post para que podáis consultarlas cuando os plazca.

Y por si no podéis esperaros a tener suerte: el primer capítulo del libro.

Un saludo y ¡a participar!

Peinetas huerto style

Mientras unos se las comen y otros las hacen crecer para ganar concursos estatales, Takaya las utiliza para decorar el pelo de modelos, en pasarelas, y de novias, en bodas.

Sí, estoy hablando de frutas, hortalizas, verduras y demás vegetales.

Los pasos que sigue el artista para crear una peineta huerto style son aparentemente sencillos: primero, une las plantas con el pelo. Después, recorta las partes sobrantes de los vegetales y, finalmente, fija el peinado con una laca que convierte la peineta en “a prueba de huracanes”.

Si no sabéis cómo peinaros para la boda de algún amigo, siempre podéis pasar por el peluquero antes de llevar la compra a casa…